Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Tuesday, December 30, 2014

Last but not least

2014ko abenduaren 23an, Jose Luis Padronek eskatu zigun Olentzerorako gutun bat, Lizardiren baratza irratsaioan aireratzeko. Eskaria jasotzean, begi aurrean eta belarri artean nituenak (Ixiar Rozasen Beltzuria liburua, Jaime Gil de Biedmaren “Píos deseos para empezar el año” poema, Zea Maysen "Gaur" eta Ruper Ordorika-ren "Itzala" kantuak, eta nire Islandiera Ikasten liburuko beste poematxo bat) nahastu ziren nire eskuen artean. Mertxe Ezeizaren ahots ederra lehengaia harturik, honatx collagea nire eskerronarekin. Urte berri on!


Primero fue el anuncio de Ikea que comentaron en clase de mi hija. Luego José Luis Padrón nos pidió una carta al Olentzero para plantarla en el huerto de Lizardi. En ese momento se me cruzaron los cables y todo se fundió: Beltzuria de Itziar Rozas, un poema de Gil de Biedma, dos canciones de Zea Mays y Ruper Ordorika. El resultado fue este collage que, con la voz de Mertxe Ezeiza, va a ser la postal visual y sonora con la que desearos lo mejor para el año venidero.



Wednesday, November 26, 2014

Islandiera Iflandian (eta Landakon)

Ozta-ozta, baina Utriusque Vasconiaeko lagunek baieztatu didate liburua inprimategitik atera dela, eta dagoeneko Durangorako bidean doala. Hurrengo astean han egongo gara, Islandiera ikasten poema liburua aurkezteko.

Ostiraleko 18:00tan gutxi gorabehera, Radio Euskadiko Iflandia saioan, Goizalde Landabasorekin hitz egingo dut. Eta 18:30tan, Ahotseneako solasaldi gunean, poesia errezitaldia izango dugu Oier Guillanekin batera.

Liburuan bertan luze adierazten diet nire esker ona Ur Apalategiri eta lagundu didaten askori; Oierri ere bai, bere bertsolerro bat poema bihurtu zaidalako, hortaz mintzatuko gara Durangon. Gaur nabarmendu nahi nuke Urek idatzitako kontrazaleko iruzkin eskuzabala:

Hala bedi, hala bedi, hala bedi, hala bedi, hala bedi...






Monday, November 17, 2014

Espondilitis anquilosante:


anquilosar es unir o soldar
y espondilitis, del hueso o la espina.
Esa parte explica los crujidos y chasquidos,
engranajes de mis goznes y discos,
el trinquete que se oye en mis caderas.
Me fosilizo: cada vez que yazgo
dejo tejer y cuajarse el cartílago.

Amor, de la noche al día mis huesos
se asentarán como un pastel o hielo, 
y puedes elegir entre devolverme 
a la vida con un golpe antes del alba
o dejarme holgar hasta que adopte 
esa forma que será definitiva.

No me dejes. No me dejes dormir. 

Simon Armitage
Selected Poems (Faber and Faber, 2001)

(Versión bastante libre de un poema que tenía en la biblioteca, pero en el que no reparé hasta que Pello Zubiria me habló de él.)

Tuesday, October 28, 2014

Ramiro Pinilla in memoriam

Ramiro Pinilla me escribió un día a propósito de Walden con esa letra grande que, dicen, empleaba para escribir sus novelas sobre el envés de viejos carteles. A partir de entonces intercambiamos más cartas y algunos libros; a mí me gusta especialmente la trilogía Verdes valles, colinas rojas (2004-2005), donde recurre a nuestros mitos sin sacralizarlos, demostrando que se puede necesitar y respetar el mito y, a la vez, recrearlo, enriquecerlo y actualizarlo. Pero no quiero acabar hablando de mis cosas, que es en lo que suelen dar las necrológicas; para recordar a Ramiro prefiero seguir leyendo y, de paso, ceder la palabra a Martín López-Vega, que lo dice mejor:

Henry David Thoreau

Las personas que conocí
nunca enseñaron cuando hablaban
más de lo que enseña el silencio roto.
No hay palabras que enseñen a vivir,
porque ninguna podría enseñarnos a morir;
a vivir nos enseñan las hojas,
la estela que los ánades dejan en el lago
y que al instante se borra, los escaramujos
del camino que tienen el color
de los corazones que dejaron de latir.
¿Hay mayor felicidad que la del ave
que elige volar hacia una isla?
Mirad lo que está escrito en mi tumba: “Henry”.
Y aun eso me parece innecesario. A veces
encuentro un motivo de rara felicidad:
paseo por el bosque, y no voy conmigo.

Publicado originalmente en La emboscada (1999), este poema aparece en la antología personal Retrovisor (2013), que es el libro que nos reuniremos para comentar el 12 de noviembre en la tertulia literaria de Hernani, moderada por José Luis Cancho.

Wednesday, October 22, 2014

Taking Off Emily Dickinson's Clothes (Billy Collins)


First, her tippet made of tulle, 
easily lifted off her shoulders and laid
on the back of a wooden chair. 

And her bonnet, 
the bow undone with a light forward pull. 

Then the long white dress, a more
complicated matter with mother-of-pearl
buttons down the back, 
so tiny and numerous that it takes forever
before my hands can part the fabric, 
like a swimmer's dividing water, 
and slip inside. 

You will want to know 
that she was standing
by an open window in an upstairs bedroom, 
motionless, a little wide-eyed, 
looking out at the orchard below, 
the white dress puddled at her feet
on the wide-board, hardwood floor. 

The complexity of women's undergarments
in nineteenth-century America
is not to be waved off, 
and I proceeded like a polar explorer
through clips, clasps, and moorings, 
catches, straps, and whalebone stays, 
sailing toward the iceberg of her nakedness. 

Later, I wrote in a notebook
it was like riding a swan into the night, 
but, of course, I cannot tell you everything -
the way she closed her eyes to the orchard, 
how her hair tumbled free of its pins, 
how there were sudden dashes 
whenever we spoke. 

What I can tell you is
it was terribly quiet in Amherst
that Sabbath afternoon, 
nothing but a carriage passing the house, 
a fly buzzing in a windowpane. 

So I could plainly hear her inhale
when I undid the very top
hook-and-eye fastener of her corset 

and I could hear her sigh when finally it was unloosed, 
the way some readers sigh when they realize
that Hope has feathers, 
that reason is a plank, 
that life is a loaded gun
that looks right at you with a yellow eye.

Billy Collins
Taking Off Emily Dickinson's Clothes: Selected Poems (Picador, 2000)

Saturday, September 27, 2014

Higo / Fig


La manera socialmente correcta de comer un higo
es dividirlo en cuatro partes tomándolo por la base
y abrirlo, para que sea una brillante, rosada, húmeda,
dulce flor de cuatro pesados pétalos.

Entonces tiras la piel
que es precisamente un cáliz de cuatro pétalos,
cuando ya has sorbido la entraña con tus labios.

Y si lo haces vulgarmente,
aplicas la boca a la grieta y sacas la carne de un mordisco.

Todo fruto tiene su secreto.

El higo es un fruto que oculta el suyo.
Cuando lo ves allí, creciendo, sientes al instante que es simbólico:
parece macho.
Pero cuando comienzas a conocerlo mejor, decides con los romanos:
es hembra.

Los italianos dicen vulgarmente que representa lo femenino, la higa:
su grieta es la fisura, la vulva,
la maravillosa y húmeda ruta hacia el centro.

Envuelto,
enrollado,
el florecimiento total hacia adentro de las fibras del útero;
y tan sólo un orificio.

El higo, la herradura, la flor de la calabaza.
Símbolos.

Había una flor que floreció en su interior, hacia lo hondo;
y ahora hay un fruto como un útero.

Siempre ha sido un misterio
y así debe ser, siempre un secreto.

No ostentando nunca desde lo alto, desplegando sobre una rama
como otras flores su revelación de pétalos;
duraznos irisados; el verde veneciano de los nísperos
y manzanas silvestres;
o finas copas de vino inclinando sus tallos,
cantando abiertamente al cielo:
¡Brindo por la espina en flor! ¡Brindo por su declaración!
Flores atrevidas, descubriéndose.

Envuelto en sí mismo, con su inalterable secreto,
la savia blanca, savia que cuaja la leche y la vuelve ricotta
savia que huele extraña en tus dedos, tan extraña
que ni los chivos la gustarían;
envuelto en sí mismo, enclaustrado como una mujer mahometana,
su desnudez siempre escondida, su florecimiento para siempre oculto;
y sólo una pequeña vía de acceso, y ésta, protegida de la luz por telas estrechas;
higo, fruto del misterio femenino, secreto e interior,
fruto mediterráneo, con tu oculta desnudez,
donde todo sucede invisiblemente, florecimiento, y fertilización, y fructificación
en el fondo de ti mismo, que el ojo nunca verá,
hasta que finalice, y sobremadures, y revientes soltando tu alma.

Hasta que la gota de maduración exude,
y el año termine.

Y entonces el higo ha guardado su secreto bastante tiempo.
Y explota, y ves por la fisura su color escarlata.
Y el higo perece, y el año termina.

Y de esta manera muere el higo, mostrando su carmín por la abierta grieta,
por la herida que expone su secreto a luz del día,
exhibiéndose como una prostituta.

Y así es como mueren las mujeres.

El año ha caído sobremaduro,
El año de nuestras mujeres.
El año de nuestras mujeres ha caído sobremaduro.
El secreto se ha desnudado.
Y la putrefacción comienza.
Sobremaduro ha caído el año de nuestras mujeres.

Cuando Eva supo en su mente que estaba desnuda,
tejió al instante un taparrabos de hojas de higo,
y tejió lo mismo para el hombre.
Había estado desnuda todos sus días anteriores,
pero hasta ese día --el de la manzana del conocimiento-- el hecho no había ocupado su mente.

Comenzó a preocuparse y rápidamente tejió hojas de higo.
Y las mujeres han tejido desde aquel día.
Pero ahora tejen para adornar el hígo reventado, no para cubrirlo,
y están más que nunca concientes de su desnudez,
y no nos dejan olvidarla.

Ahora, el secreto
se vuelve una afirmación a través de los húmedos,
rojos labios que se ríen de la indignación del Señor.

¡Y qué, Dios mío!, gritan las mujeres.
Hemos guardado nuestro secreto bastante tiempo.
Somos un higo maduro.
Estallemos en nuestra afirmación.

Olvidaron que los higos maduros no se conservan.
Los higos maduros no pueden guardarse.

Los del norte, blancos como la miel; negros higos del sur, de rojo interior.
Los higos maduros no pueden guardarse, no se conservan bajo ningún clima.
¿Qué entonces cuando las mujeres de todo el mundo han reventado, se han abierto?
¿Pueden guardarse los higos maduros?


The proper way to eat a fig, in society,
Is to split it in four, holding it by the stump,
And open it, so that it is a glittering, rosy, moist, honied, heavy-petalled four-petalled flower.
Then you throw away the skin
Which is just like a four-sepalled calyx,
After you have taken off the blossom with your lips.

But the vulgar way
Is just to put your mouth to the crack, and take out the flesh in one bite.

Every fruit has its secret.

The fig is a very secretive fruit.
As you see it standing growing, you feel at once it is symbolic:
And it seems male.
But when you come to know it better, you agree with the Romans, it is female.

The Italians vulgarly say, it stands for the female part; the fig-fruit:
The fissure, the yoni,
The wonderful moist conductivity towards the centre.

Involved,
Inturned,
The flowering all inward and womb-fibrilled;
And but one orifice.

The fig, the horse-shoe, the squash-blossom.
Symbols.

There was a flower that flowered inward, womb-ward;
Now there is a fruit like a ripe womb.

It was always a secret.
That's how it should be, the female should always be secret.

There never was any standing aloft and unfolded on a bough
Like other flowers, in a revelation of petals;
Silver-pink peach, venetian green glass of medlars and sorb-apples,
Shallow wine-cups on short, bulging stems
Opening pledging heaven:
Here's to the thorn in flower! Here is to Utterance!
The brave, adventurous rosaceae.
Folded upon itself, and secret unutterable,
The milky-sapped, sap that curdles milk and makes ricotta,
Sap that smells strange on your fingers, that even goats won't taste it;
Folded upon itself, enclosed like any Mohammedan woman,
Its nakedness all within-walls, its flowering forever unseen,
One small way of access only, and this close-curtained from the light;
Fig, fruit of the female mystery, covert and inward,
Mediterranean fruit, with your covert nakedness,
Where everything happens invisible, flowering and fertilization, and fruiting
In the inwardness of your you, that eye will never see
Till it's finished, and you're over-ripe, and you burst to give up your ghost.

Till the drop of ripeness exudes,
And the year is over.

And then the fig has kept her secret long enough.
So it explodes, and you see through the fissure the scarlet.
And the fig is finished, the year is over.

That's how the fig dies, showing her crimson through purple slit
Like a wound, the exposure of her secret, on the open day.
Like a prostitute, the bursten fig, making a show of her secret.

That's how women die too.

The year is fallen over-ripe,
The year of our women.
The year of our women is fallen over-ripe.
The secret is laid bare.
The rottenness soon sets in.
The year of our women is fallen over-ripe.

When Eve once knew in her mind that she was naked
She quickly sewed fig-leaves, and sewed the same for the man.
She'd been naked all her days before,
But till then, till that apple of knowledge, she hadn't had the fact on her mind.

She got the fact on her mind, and quickly sewed fig leaves.
And women have been sewing ever since.
But now they stitch to adorn the bursten fig, not to cover it.
They have their nakedness more than ever on their mind,
And they won't let us forget it.

Now, the secret
Becomes an affirmation through moist, scarlet lips
That laugh at the Lord's indignation.

What then, good Lord! cry the women.
We have kept our secret long enough.
We are a ripe fig.
Let us burst into affirmation.

They forget, ripe figs won't keep.
Ripe figs won't keep.
Honey-white figs of the north, black figs with scarlet inside, of the south.
Ripe figs won't keep, won't keep in any clime.
What then, when women the world over have all bursten into self-assurance?
And bursten figs won't keep?

D. H. Lawrence: 
Birds, Beasts and Flowers!
Fotos: Txemari Ortiz de Luna

Wednesday, August 27, 2014

La muerte del sombrero

Antiguamente
todo hombre vestía un sombrero.

En el No-Do ceniciento
las avenidas de cada ciudad
son anchos ríos de sombreros.

Los estadios rebosaban
con miles de sombreros de paja,
sus alas y sus bandas,
filas de hombres fumando
y aclamando en mangas de camisa.

Los sombreros eran la norma.
Se daban por supuesto.
Un hombre sin sombrero destacaba en la masa.

Los comprabas en Adams y en Dobbs,
allí bordaban tus iniciales con hilo dorado
en la banda interior.

Tranvías zigzagueaban por la ciudad.
Barcos de vapor entraban y salían de la bahía.
Hombres de sombrero se reunían en los muelles.

Había una persona para dar forma a tu sombrero
y una chica en el ropero para guardarlo
mientras tomabas una copa
o comías un filete con guisantes y una sola patata.
En tu oficina había un perchero para colgarlo.

El día que se declaró la guerra
todo el mundo en la calle vestía sombrero.
Y vestían sombrero también
los hombres cuyo barco se hundió en el mar glacial.

Mi padre llevaba uno al trabajo todos los días
y regresaba a casa
con el periódico de la tarde
y un abrigo que irradiaba el frío invernal.

Pero hoy vamos con la cabeza descubierta
por las calles en invierno
y sin sombrero esperamos en los andenes helados.

Hoy los buzones junto a la carretera
y las piceas tras de casa
llevan fríos sombreros blancos.

De noche los ratones se escurren por los muros de piedra
con sus finos sombreros de piel
para recoger las semillas caídas del comedero de pájaros.

Y ahora mi padre, tras una vida de trabajo,
lleva un sombrero de tierra
y sobre él otro más leve de nube y cielo:
un sombrero de viento.

THE DEATH OF THE HAT

Once every man wore a hat.

In the ashen newsreels,
the avenues of cities
are broad rivers flowing with hats.

The ballparks swelled
with thousands of straw hats,
brims and bands,
rows of men smoking
and cheering in shirtsleeves.

Hats were the law.
They went without saying.
You noticed a man without a hat in a crowd.

You bought them from Adams or Dobbs
who branded your initials in gold
on the inside band.

Trolleys crisscrossed the city.
Steamships sailed in and out of the harbor.
Men with hats gathered on the docks.

There was a person to block your hat
and a hatcheck girl to mind it
while you had a drink
or ate a steak with peas and a baked potato.
In your office stood a hat rack.

The day war was declared
everyone in the street was wearing a hat.
And they were wearing hats
when a ship loaded with men sank in the icy sea.

My father wore one to work every day
and returned home
carrying the evening paper,
the winter chill radiating from his overcoat.

But today we go bareheaded
into the winter streets,
stand hatless on frozen platforms.

Today the mailboxes on the roadside
and the spruce trees behind the house
wear cold white hats of snow.

Mice scurry from the stone walls at night
in their thin fur hats
to eat the birdseed that has spilled.

And now my father, after a life of work,
wears a hat of earth,
and on top of that,
a lighter one of cloud and sky—a hat of wind.


Billy Collins (trad. ACdR)
Picnic, Lightning (University of Pittsburgh Press, 1998)

Saturday, August 9, 2014

Días de agua y pájaros

“De la misma manera que el pescador viene al amanecer y revisa los cepos que puso durante a noche; o como el médico que viene a ver cómo va el enfermo; o como el niño plantado que mira a una persona mayor que está haciendo algo que el niño no ha visto nunca antes. Así hay que mirar exactamente a los pájaros, no con los sentidos divididos y el pensamiento distraído, sino con la atención reconcentrada y recapacitando, y de ser posible, con asombro.”

Así habló Kierkegaard allá por 1847, y yo no me enteré hasta que lo vi en Rayos y truenos. El caso es que eso mismo es lo que por esas fechas estaba haciendo Thoreau mejor que nadie: mirar las aves bajo el cielo americano. Por eso estos días de agosto estoy revisando a vuelatecla una antología de su diario que José Ignacio Foronda y yo llevamos maquinando más de un año. Se trata de seleccionar y traducir los pájaros más memorables de entre los cientos de páginas que aquel les dedicó, como esa tángara rojinegra “que prende las hojas a su paso".

Y por si fuera poco, hoy recibo un mensaje de un profesor de Educación Física en un instituto de Alicante, Gonzalo Romero, que me habla de la biografía de Thoreau que escribí hace unos años y cuya segunda edición ha salido en este. El libro recibió tan buenas reseñas como esta, pero a mí me emociona mucho más la respuesta directa de un lector, saltándonos ese aparato crítico-literario del que intentamos prescindir al máximo para que biografía y biografiado se pareciesen un poco más. Aunque esté mal repetir los elogios, como todo el mérito es del tío Henry y compañía (los hermanos Ortíz de Luna, que hicieron las ilustraciones, o la buena gente de Acuarela Libros) me permito reproducir aquí un fragmento, junto con mi agradecimiento hacia su autor:

“Descubrí el libro por casualidad en una estantería de El Corte Inglés en busca de algo interesante que leer en época estival y lo encontré en la sección Biografías (lo adquirí junto con el libro de J. Fuster Cerebro y Libertad). Debo decir que ha sido uno de los placeres más inesperados que he tenido este verano. Lo he disfrutado hasta tal punto que intentaba no leer más de lo preciso para no acabarlo enseguida. Al margen de la ingente aportación de datos al respecto del aspecto humano y relacional de Thoreau, la prosa que utiliza es accesible y cercana, muy agradable de leer. Trata usted a Thoreau con cariño y mide tan justamente su repercusión como las limitaciones de su ideario. En mi opinión, un autor no necesita servirse de complejidad para elevar sus pensamientos sobre los demás. Creo que Thoreau es un ejemplo de ello. Su equilibrio entre la elección del ser humano de sus propias vías para encontrar coherencia con su propia existencia y la necesidad del espíritu colectivo para levantarse contra la injusticia social de las instituciones me parece de un interés extremo, en especial teniendo en cuenta nuestro statu quo actual en el que los políticos prevarican y evaden capitales y los jueces miran para otro lado.”

S. Kierkegaard
Los lirios del campo y las aves del cielo (Trotta, 2014)
Imagen: University of Nebraska




Thursday, August 7, 2014

May 20, 1853

Saw a tanager in Sleepy hollow--  It most takes the eye of any bird--  You here have the  red-wing reversed--the deepest scarlet of the red-wing spread over the whole body--not on the wing coverts merly while the wings are black. It flies through the green foliage as if it would ignite the leaves--

H D Thoreau
Journal

Tuesday, August 5, 2014

August 28, 1851

The poet is a man who lives at last by watching his moods. An old poet comes at last to watch his moods as narrowly as a cat does a mouse.

I omit the unusual - the hurricanes and earthquakes - and describe the common. This has the greatest charm and is the true theme of poetry. You may have the extraordinary for your province, if you will let me have the ordinary. Give me the obscure life, the cottage of the poor and humble, the workdays of the world, the barren fields, the smallest share of all things but poetic perception. 

H D Thoreau
Journal

Friday, July 25, 2014

El aprendizaje de la decepción

Entrar en el propio pozo supone vivir un largo proceso de decepción, y ello porque todo sin excepción, una vez conseguido, nos decepciona de un modo u otro. Nos decepciona la obra de arte que creamos, por intenso que haya podido ser el proceso de creación o hermoso el resultado final. Nos decepciona la mujer o el hombre con quien nos casamos, porque al final no resultó ser como creímos. Nos decepciona la casa que hemos construido, las vacaciones que proyectamos, el hijo que tuvimos y que no se ajusta a lo que esperábamos de él. Nos decepciona, en fin, la comunidad en que vivimos, el dios en que creemos, que no atiende a nuestros reclamos, y hasta nosotros mismos, que tan prometedores éramos en nuestra juventud y que, bien mirado, tan poco hemos logrado llevar a término. Todo esto, y tantas otras cosas más, nos decepciona porque no se ajusta a la idea que nos habíamos hecho. El problema radica, por tanto, en esa idea que nos habíamos hecho. Lo que decepciona, en consecuencia, son las ideas. El descubrimiento de la desilusión es nuestro principal maestro. Todo lo que me desilusiona es mi amigo.

Pablo d'Ors
Biografía del silencio (Trotta, 2012)

Wednesday, July 23, 2014

Poesiarekin topo egin nuenekoa

Eskalondoko tabernaren pare-parean
Arestiri buruzko hitzaldia bukatuta
nehoiz baino hobeto nehoiz baino okerrago

Baionatarra hamaika atakan saiatua
eta Deustun euskal filologia eginda
Gasteizen masterra nekatzen zuen aingerua

poeta zaharra ausazko poeta berria
Lizardiren baratzean lan egiteagatik
gonbidatu nituen kopa ardo bat hartzera

baina gazteak ez zuen ezer edan nahi
“gidatu behar dut” desenkusatu zen
eta goiz samar alde egin zuten
                                                   elkarrekin.

Thursday, June 12, 2014

Hernani-Madrid-Hendaia

Mi amigo Tx. me envía un par de fotos que acaba de hacerle a la calle Hernani en Madrid y yo, que creía que ya no quedaban rincones así, al verlas he recordado un pasaje de Rossettiren obsesioa, la novela de Saizarbitoria situada entre Madrid y Londres. Ahí el narrador sugiere que el nombre de la estación de Chamartín remite etimológicamente a “Casa Martín” (Etxe Martin). En su muy recomendable monografía sobre Saizarbitoria, Ur Apalategi explica muy bien por qué el narrador se resiste a cambiar de hotel y alejarse de Chamartín, tal vez porque el nombre le mantiene conectado a su matria literaria vasca, a la vez que le permite tomar el tren de regreso a ella. En la novela, esto ocurre tras una escena en la que su amante Eugenia, dice el narrador, “[le] asaltó otra vez, casi con rudeza, y se agitó sobre [él] con el empeño y el vigor característico, creo, de las mujeres menudas.” (110)

La lectora en posición dominante, a horcajadas sobre el escritor: esta imagen, que aparece también en Bihotz bi, es para Apalategi-Saizarbitoria la clave de la literatura postmoderna. Allí, convertido en suministrador de placer para el público lector, el escritor se somete a la lógica comercial y la cultura del best-seller (Apalategui 130-131). Además de esa clave mercantil, en Rossettiren obsesioa se suma otra nacional: la lectora Eugenia adopta esa posición desde la centralidad del campo literario español, interpelando al escritor vasco (periférico desde su perspectiva) con su insistente “¿qué os pasa a los vascos?” (191) Tal vez la “rudeza” y el “vigor” que Eugenia se gasta con el narrador no simbolicen únicamente el carácter postmoderno de una literatura hecha para satisfacer al público lector, sino también cierta agresividad interna, ya sea debida a la tensión centro-periferia o a la propia posición subordinada del sistema literario español dentro del panorama mundial.

Si uno se autodefine como periférico es porque desea tomar el centro (os lo dice un donostiarra periférico); ante tantos escritores deseosos de “irse a Madrid” (Jabois), la novela de Saizarbitoria enseña justo lo contrario: cómo irse de ahí, o al menos qué peligros evitar en ese viaje, y en eso está mi amigo también. Pero Saizarbitoria, además, nos enseña algo sobre la condición del escritor en una lengua minoritaria. Así lo dice Ur Apalategi: “La verdadera victoria --Victoria, el amor-- no puede venir del autodesprecio. Si quiere ganar el amor de su público lector ‘natural’ (aquel que le lee en la lengua que ha elegido para escribir) y obtener eventualmente un reconocimiento internacional sin alienar su propia personalidad, el escritor que ha decidido hacer su obra en una lengua minoritaria no debe creer que para ello le basta con el hecho de ser deseado por un sistema literario más potente. No creer en sí mismo es, pues, la falta moral de la que Juan Martin se hace culpable.” (199)


En cualquier caso, aún nos quedan muchas posibilidades poéticas en los nombres de las estaciones, esas letanías recitadas mecánicamente a cada momento del día en el interior de mil vagones. En Esku ezkerraz jugué con los de la red de metro de Madrid, no sólo para señalar la presencia explícita de nombres vascos como Chamartín o Vergara, Begoña, Bilbao y Legazpi --saque cada cual sus conclusiones--, sino también por el poder de evocación y la multiplicidad semántica de estaciones como Campo de las Naciones, Casa de Campo, Mar de Cristal, Esperanza, Laguna, Prosperidad, Ronda de la Comunicación o Parque de los Estados.

Y luego está la sonoridad propia de la toponimia. Frecuenté durante años la línea Lasarte-Hendaia del topo y aún hoy podría componer algunas estrofas con sus estaciones. Puestos a creer en uno mismo, este sería mi mantra personal:

Añorga Anoeta
Herrera eta Pasaia
Belaskoenea Bentak  
Lugaritz eta Amara 

Hendaia Errenteria
Loiola Errekalde
Oiartzun Fanderia
Ficoba eta Lasarte.

Ur Apalategui
Ramon Saizarbitoria: l’autre écrivain basque (L’Harmattan, 2014)

Ramon Saizarbitoria
Guárdame bajo tierra (Alfaguara, 2002)

Thursday, May 29, 2014

Bombonas

Bum, bum, bum, ¿será un ariete en las puertas del sueño, será que llama la vida? Me gusta cómo se presentan en la calle, me gustan porque acallan de repente el gorjear de los teléfonos móviles, y en la jungla intangible de los unos y los ceros se golpean el pecho con la más antigua semántica del mono para decir su presencia. Me gustan porque suenan pero a mano, a cuerpo humano, y hasta su nombre suena a boca llena: bombona, bien buena, summum bonum en algún latín universal de las orejas que aún entienden alborotados los niños y los perros. Y porque aún se les llama a voces, aunque ya tengo un vecino que manda un fax; es que le avergüenza asomar el cuerpo al alféizar de una voz, ¡butano!, y que le vean que está esa cosa tan grave y pesada, vivo. Me gustan las bombonas porque son un cuerpo, rechoncho y henchido, cuando ya ni el gas natural es pedo sino problema en una comunidad de intestino en lo universal, organigrama de tripas a rosca por las paredes de un leviatán con la cabeza a pájaros parabólicos y las entrañas de ladrillo fermentando silencios. ¿Y ese escándalo de risa fácil que irrumpe con labios de naranja en el sagrario del visillo y el retrato? ¡Putano, putano!, repiten burlonas las ventanas... Me gusta la bombona porque va de casa en casa y ninguno se la queda, aunque la usan todos, y la esconden en la terraza como a pecado inevitable de la carne y el pescado. Las demás cosas la miran con desprecio, porque ellas sí tienen dueño y casa para siempre; sólo las pesetas olvidadas por las repisas le dirigen la palabra, porque ellas nacen viejas y sabiendo de vertederos y vientos por las calles, y lo que vale en su custodia erizada de antenas el cuerpo místico del ciudadano, con su televisión, su teléfono y su teletacto con que todo se le alcanza. Y saben que aunque funcionen les sale en el centro a veces un bulto rechoncho y mudo que no se sabe qué es, pero se acaba, y corre al balcón a avisar que existe de una voz que es golpe de mundo en las costillas, huecas como una bombona de butano.

Reny Poch (José Luis Arántegui)
Columnata (Del Lunar, 1999)
Picture by Hari Seldon [Public domain], via Wikimedia Commons

Monday, May 19, 2014

Gaixo. Zahar. Triste.

Liburu gazi-gozo bat dela esan dut, eta hala da, nahiz eta gazitasuna gehiago ageri gozotasuna baino. Tanta gozo horiei buruz hitz egingo dut hurrengo batean; orain liburua gomendatu nahi dut beste arrazoi bat dela medio. Blog batetik abiatutako liburua da, eta horrek irakurleari testua nola garatu den ikusteko aukera ematen dio.

Demagun “Japonian ere” narrazio ederra bezain zorrotza; idazketaren inguruan badago zer ikasi bi bertsioak alderatuz gero. Hor jatorrizkoa, hemen behin-betikoa:

Itxaropentsu, Japonian ikerketak egiten ari zirela esan zidan, laster aurkitu zutela aitaren esklerosia sendatuko zuen zerbait, zientzia oso azkar zihoala. Baina, egia esan, zientzia ez da inoiz guk nahi bezain azkar joan. Bere aita hil da, ehorztetxekoek bizirik balego bezala jantzi eta margotzeko ahalegina egin badute ere.

Japonian ez dela inor horrela hiltzen esan dit garraztasunez. Inutilak garela hemen. Dolua sentitu eta adierazteko beharra dutenei datuen egia deserosoa ateratzeko adorerik ez dut izaten normalean. Japonian egunero hiltzen dela jendea esan diot, badakidalako ez didala entzuten. Esklerosiaz eta beste modu askotara. Gaixo. Zahar. Triste. Hondamendi edo istripuetan. Batzuk mendi batera joaten dira beren buruaz beste egiteko. Batzuk nahita hiltzen dira. 

Txikitan elkarrekin ikusten genituen marrazki bizidun japoniarretan ere hiltzen ziren pertsonaiak. Eta beste pertsonaien begi handi haiek malko uholde batekin betetzen ziren, eskubide osoz, patua madarikatzen zuten bitartean.

Berarenak dira orain. Malko uholdea eta eskubidea.

Ana Malagon
Lasai, ez da ezer gertatzen (Elkar, 2013)

Sunday, May 18, 2014

Un poema de Pier Paolo Pasolini

Autocarri che accelerano inquieti
esalano uno stento ansito, in meste
curve (ed è un canto d'Inglesi, un caldo
lampo, che portano assonanze d'altri
secoli…) Echeggia malinconica
una luce di stelle alle remote
meravigliate cime della Carnia;
il passo di Tarvisio, nell'azzurro
morente del muto acetilene,
sente le frane dei suoi pozzi vuoti,
e in Austria, abbandonato tra crinali
accorati, un treno s'empie d'ombre…
S'acceca il fianco del Cervino
a un bagliore di nevi, con le tenui
foreste, e dorme il cacciatore,
assente, sugli assenti Carpazi.
Ma l'Oceano cieco s'accanisce
come sempre, sugli scogli inanimati,
e un candore di morte copre l'Alpi

Camiones que aceleran inquietos
apenas exhalan un jadeo en las curvas
tristes (una canción de ingleses,
un sofoco con resonancias de otros
siglos...) Se refleja melancólica
una luz de estrellas en las remotas
maravilladas cimas de Carnia;
el paso de Tarvisio en el azul
moribundo del acetileno mudo
siente el derrumbe de sus pozos vacíos
y en Austria, abandonado entre las dolidas
crestas, un tren se llena de sombras...
se ciega el flanco del Cervino
en un destello de nieve con los bosques
tenues y duerme el ausente
cazador sobre los Cárpatos ausentes.
Mas el océano ciego se enfurece
como siempre sobre los exánimes escollos
y una blancura de muerte cubre los Alpes.

P. P. Pasolini (traducción de ACdR con ayuda de Leonardo Bich y Laura Menatti)
Dal diario (1945-47). Caltanissetta-Roma: Salvatore Sciascia Editore, 1954.


Friday, May 2, 2014

Embodied metaphors

Twitter has funny ways to trigger poetry. These days I am taking part in a workshop with Lynne Cameron, and yesterday I saw this in her timeline:
Hotel nationalities aside (Basque audiences are ultra-sensitive to this kind of ascriptions), her lovely observation made me think of a poem by Iñigo Astiz, which I translate here with the original version in Basque below:

EMBODIED EXPERIMENT IN THE STAIRWAY

I don’t know who, but someone
has calculated a time for me here.
After switching the light on
at the stairway I remain here to see
when they would have me out,
when I am expected elsewhere, maybe
with someone else, at least not here:
alone, still, quiet. Unbusy.
I have got an average presence
in this particular place in the world,
and today I have decided to exhaust
the time of my dubious existence,
not to leave any remains behind.
Who gets my seconds
when I am not? Do I get a replacement?
Again I switch on the light, still,
unable to guess what other moment
I will have to sacrifice for this one,
in what other place they have thought me,
what other life they have dreamed for me.

This provides an interesting contrast with Lynne’s twit. In her embodied metaphor, the narrator’s presence ignites the light (by means of some infrared device, I guess) once the necessary quantum leap of trust is performed. The light remains on as long as the narrator stays in the place. On the other hand, Iñigo’s poem describes a less hospitable situation: the light will stay on for a limited amount of time, after which the narrator has to turn it on again, pushing again the limits of his time. Trust is replaced by a moderate amount of anxiety, launching a meditation about time and place (and limits, or mortality, but this might be just me, having just watched Never Let Me Go, the film based on Kazuo Ishiguro’s remarkable novel).


ESPERIMENTU PRESENTZIALA ESKAILERETAN

Ez dakit nor den, baina norbaitek
denbora bat kalkulatu dit hemen.
Eskaileretako argiari sakatu eta
bertan gelditu naiz ikustera
noiz suposatzen nauten kanpoan,
noiz behar nukeen beste inon, agian
beste inorekin, edo behintzat ez hemen:
bakarrik, geldi, isilik. Ezertan ez.
Bataz besteko presentzia bat dut
munduaren leku zehatz honetan,
eta nire ausazko existentziaren
denbora agortzea erabaki dut gaur,
beste inori eszedenterik utzi gabe.
Norentzat dira nire segundoak
ni ez nagoenean? Ordezkatzen al naute?
Bigarrenez sakatu diot argiari, geldi,
ezin asmatuz zer beste unerengatik
sakrifikatu behar nukeen une hau,
zer beste lekutan pentsatu nauten,
eta zer beste bizitza amestu didaten.

Iñigo Astiz
Baita hondakinak ere (Susa, 2012)


"What is this place?"
Painting by Lynne Cameron

Saturday, April 5, 2014

Hondarribiko Literatura Solasaldian

Paso menos por aquí desde que estoy ahí (han izanik hona naiz) y también porque me han encargado una nueva traducción de Walden (ya os contaré), pero anoche tuvimos tertulia HLS sobre Una cuestión personal de Kenzaburo Oé y no me resisto a dejar unas notas de agradecimiento. No sólo porque me permitió leer una obra maestra; también fue estupendo comprobar de nuevo cómo se enriquece una lectura cuando se comparte.

Se me habían pasado por completo los cambios en el punto de vista del narrador (de tercera a primera persona, tan significativos, y que se mantienen en la versión en inglés). Y también la comparación con El extranjero de Camus: efectivamente, al comienzo Bird es un tipo ausente, alienado o desconectado de la vida que lleva, y sólo tras su descenso a los infiernos, cuando ya lo ha perdido todo, logra dar un sentido personal a su existencia.

Ese momento tiene que ver con enfrentarse al miedo: ser padre es descubrir una forma transitiva de temor; como se dice en uno de esos pasajes de cambio de punto de vista, “Si muriera ahora en un accidente, antes de salvar al bebé, mis veintisiete años de vida no habrían servido de nada. Bird sintió el terror más profundo que jamás había experimentado.” Es un libro sobre un cambio, o cambios, el de Bird y el de Himiko. Sobre el difícil camino hacia la madurez.

Pero (y esto es algo que no conseguí explicar durante la cena) hay una diferencia importante entre los dos personajes. Bird huye del sufrimiento que irrumpe en su vida con el nacimiento de su hijo; Himiko está instalada en él desde el suicido de su marido; eso le permite ayudar a Bird, y al final este le transfiere su fantasía de evasión africana. Esto libera a Bird; no sé si libera a Himiko. El final del cuento, que es feliz o al menos esperanzado para él, es más ambiguo para ella.

Me gustaría pensar que en alguno de esos universos posibles que abre el final de la novela, habiendo elegido cada uno su ruta, y con la dosis de perseverancia necesaria, los dos arriban a buen puerto.

Sunday, March 23, 2014

High Alaitasuna

Hemen.

DFW on cliché, freedom and education

The most obvious, important realities are often the ones that are hardest to see and talk about. Stated as an English sentence, of course, this is just a banal platitude, but the fact is that in the day to day trenches of adult existence, banal platitudes can have a life or death importance.

*

So let's talk about the single most pervasive cliché in the commencement speech genre, which is that a liberal arts education is not so much about filling you up with knowledge as it is about “teaching you how to think”. If you're like me as a student, you've never liked hearing this, and you tend to feel a bit insulted by the claim that you needed anybody to teach you how to think, since the fact that you even got admitted to a college this good seems like proof that you already know how to think. But I'm going to posit to you that the liberal arts cliché turns out not to be insulting at all, because the really significant education in thinking that we're supposed to get in a place like this isn't really about the capacity to think, but rather about the choice of what to think about.

*

The point here is that I think this is one part of what teaching me how to think is really supposed to mean. To be just a little less arrogant. To have just a little critical awareness about myself and my certainties. Because a huge percentage of the stuff that I tend to be automatically certain of is, it turns out, totally wrong and deluded. I have learned this the hard way, as I predict you graduates will, too.

*

Learning how to think really means learning how to exercise some control over how and what you think. It means being conscious and aware enough to choose what you pay attention to and to choose how you construct meaning from experience. Because if you cannot exercise this kind of choice in adult life, you will be totally hosed. Think of the old cliché about quote the mind being an excellent servant but a terrible master.

*

Here's something else that's weird but true: in the day-to day trenches of adult life, there is actually no such thing as atheism. There is no such thing as not worshipping. Everybody worships. The only choice we get is what to worship.

*

The capital-T Truth is about the real value of a real education, which has almost nothing to do with knowledge, and everything to do with simple awareness; awareness of what is so real and essential, so hidden in plain sight all around us, all the time, that we have to keep reminding ourselves over and over.

*

It is unimaginably hard to do this, to stay conscious and alive in the adult world day in and day out. Which means yet another grand cliché turns out to be true: your education really IS the job of a lifetime. And it commences: now

David Foster Wallace
Kenyon Commencement Address - May 21, 2005

Monday, March 17, 2014

Seamus Heaney Euskal Herrian

Gaurko eguna St Patrick's day delarik, aproposa deritzot Heaneyz berriro mintzatzeko, eta hala egin dut Jose Luis Padronekin, Lizardiren baratzean. Field Work, “landa lana” izeneko poema liburua nirekin eraman dut. Izenburu ederrak ditu Heaneyk, gehienak bi hitzez osatutakoak, Human Chain (giza katea), Seeing Things (gauzak ikusten), Electric Light (argi elektrikoa), edo District & Circle, Londreseko metroko bi ibilbideen izenak hain zuzen ere.

Eta liburu horretan aurkitu dut Euskal Herriari egiten dion aipamena, “High Summer” poeman. Emazteak, semeak eta Heaneyk berak egindako bidaiaren oroigarri, poema horretan deskribatzen ditu haurraren negarrak (hortzak ateratzen ari baitzaizkio), arrantzan emandako orduak, lekuak eta tresneria ñabardura guztietan. Eta amaieran:

We left by the high bare roads of the pays basque
where calvaries sentry the crossroads like masts
and slept that night near goatbells in the mists.
Alde egin genuen euskal herriko goiko bide biluzietan barrena
non kalbarioek gurutzebideak zaintzen dituzten mastak bailiran
eta gau horretan lo egin genuen zintzarrien hurbil behelainotan.
Seamus Heaney
Field Work (Faber and Faber, 1979)

Saturday, March 15, 2014

Oihenart aforismo lehiaketaz

Ortzadar kultura gehigarrian argitaratu dute gaur Ana Urkizari eta bioi egindako elkarrizketa bat. Gai ugari orrialdetik at geratu direlarik, hauxe da erantzun nuen galdetegi osoa.

1. Aforismoen Oihenart sariketa laugarren aldiz antolatuko du aurten EHUk. Harrera ona orain artean? Bai, Donostiako Udalak harrera ona izan du eta diru-sariak jartzen ditu. Handikeriarik gabe (generoa laburra eta ez-masiboa izateaz gain, euskara hutsez egiten dugu) bi liburu txiki argitaratu ditugu eta egitasmoa egonkortu dela esan genezake.

2. Zergatik Oihenarten izena? 1657. urtean Arnaut Oihenart idazleak euskal atsotitz edo refrauen lehenengo bilduma bildu zuelako. Entsegugile eta poeta ere zelarik, aforismoak jasotzeaz gain, sortu ere behar direla gogorarazten digu.

3. Kalitate oneko testuak jaso ohi dituzue? Parte-hartzaile asko? Zein da parte-hartzailearen profila? Ez dago hori guztiz jakiterik, baina esango nuke parte hartzaileen erdia unibertsitateko jendea dela, ikasle zein irakasle, eta beste erdia literaturazaleak, lana argitaratua duten idazleak barne; poetak eta bertsolariak ere lehiatu dira. Oro har, belaunaldi ezberdineko jendea dago; lehenengo mailako ikasleak baita dagoeneko erretiroa hartu dutenak ere. Kantitatea baino, kalitatea hobesten dugu, baina zifrak dira euskeraz egiten diren beste lehiaketen ingurukoak, eta gehiago ikusi nahi dugu.

4. Zergatik aforismo lehiaketa, eta ez ohikoagoak diren literatura lehiaketen tankerako zerbait? Baliabide handirik eskatzen ez du, eta gazteei begira egina dagoelako, pentsamendua euskaraz garatzeko eta literatura sustatzeko baliagarria delakoan. Sustapen lan hori, adin guztietara irekia baldin badago ere, batez ere unibertsitateko ikasle diren gazteen artean egiten da.

5. Filosofia eta Irakaskuntza fakultateek antolatutako lehiaketa da. Niri bitxia egin zait filologiako fakultateak parte hartu ez izana. Horrek esan nahi du aforismoak literaturatik baino gertuago daudela pentsamenduaren alorretik? Ideia gure fakultatetik abiatu zen, baina elkarlana egiteko prest gaude, noski; arlo akademikoen zatiketak ez du laguntzen aforimoaren kasuan, pentsamendua eta literatura bereizezinak baitira. Gure fakultatean idazle eta literaturazale ugari dabiltza (Agustin Arrieta, Mari Luz Esteban edo Fito Rodrigez, kasu) baina Letren fakultatean ere pentsamendua lantzen da; izan ere, hango irakaslea den Edu Zelaietak lehiaketan parte hartu izan du.

6. Zer da aforismoa? Edo zer behar du testu batek aforismo izateko? Gezi baten modukoa izan behar du, zorrotza bezain bizkorra. Aforismoa da modu laburrez azaldutako pentsaera bat, gogoan iltzatuta egoteko gauza dena. Testu motza baina osoa, luzera txikikoa baina oihartzun handikoa.

7. Neurri jakineko genero bat al da? Inolaz ere ez. Ez dugu araurik ezta definizioaren inguruan adostasunik ere. Inork ez daki zehazki zer den aforismo bat, baina aforismo on batekin topo eginez gero, denok dakigu zer den. Hor gai polita dago ikerkuntza egiteko.

8. Aforismoek beste molde bateko olerkiek baino oihartzun txikiagoa dutela iruditzen zait. Zergatik? Olerkiaren anaia txikia esan daiteke direla? Aforismoa ez da poesia, gertukoa izan arren. Izatekotan, entseguaren anai txikia dela esango nuke.

9. Ez dakit aforismoek haiku japoniarrekin parekidetasunik ba ote duten… Konparatu daitezke? Forma zehatza da haikua, edukia eta baliabideak oso markatuta datoz tradizio jakin batetik. Aforismoa, berriz, genero gisa azkoz libreagoa da.

10. Zer tradizio du aforismoak euskal literaturaren historian? Zein idazle aritu izan da aforismoak lantzen literaturaren historian? Bada aforismo liburu aipagarririk? Aforismo aipagarririk? Herri eta ahozko literaturan, jakina, beti egon dira esaera zaharrak. Eta gaztelaniaz egiten dutenen artean aforismoan berezituta dagoen idazle bat Donostian dugu, Ramon Eder, besterik ez du argitaratzen! Aforismotan maisuak dira Pascal eta Nietzsche, edo Cioran. Gaur egun ospe handia hartu duen beste errumaniatar baten aforismoak itzuli berri ditu gure lehiaketan irabazle batek, Hasier Agirrek. Baina esango nuke Internet izan dela aforismoari bizitza berri bat eman diona. Bixente Serranok egunero argitaratzen ditu bere aforismoak Berriako blog batean, eta Juan Kruz Igerabidek ale ederrak bota ditu sare sozialetan.

11. Gaur egun, hor dago Ana Urkizaren duela gutxiko liburua. Baina salbuespena da euskal literaturaren esparruan? Ez, noski! Esate baterako, Karlos Linazasorok urteak eman ditu aforismoak idazten, eta laster argitaratuko du liburu bat, berriekin osatutakoa.

Tuesday, March 11, 2014

Basoko jendea

Egun (edo gau) hauetan Georg Trakl ari naiz irakurtzen, Anton Garikanok eginiko itzulpen dotorean, duela mende bateko Austria-Hungaria inperioko paisaiak gaur egungo Euskal Herrikoekin alderatzen Munduko Poesia Kaierak ekimenari esker. Lizardiren baratzeko "Paisaiaren Poetikak" hurrengo saioan basoan zehar ibiliko garenez, honako poema eder honetan gelditu naiz.



Beñat Sarasolak hitzaurrean esaten duenarekin ezin adosago, "Traklen poesiaren elementu nabarmenetako bat da izadiaren zabala nola ekartzen duen lerroetara". Etxe barruan kokatua den poema batean ere, natura sartzen da zirrikitu orotatik (6. orr.) baina, bitxia bada ere, "Basoko txokoan" gertatzen dena alderantzizkoa da. Naturari buruzko poema batean, giza jende andana dabil. Azken finean, Joxe Azurmendik esan zuen bezala, gizakia beste abere bat da...

Sunday, March 9, 2014

De consolatio philosophiae

Bere akatsa, idealista soberan izateko joera. Baina ez erremediorik gabe, filosofiako irakasle bihurtu baitzen.

Peter Høeg on intercultural understanding

There is one way to understand another culture. Living it. Move into it, ask to be tolerated as a guest, learn the language. At some point understanding may come. It will always be wordless. The moment you grasp what is foreign, you will lose the urge to explain it. To explain a phenomenon is to distance yourself from it. When I start talking about Qaanaaq, to myself or to others, I again start to lose what has never been truly mine.

P. Høeg
Smilla's Sense of Snow (Bantam Doubleday Dell, 1993)

Tuesday, March 4, 2014

Ramon et Ur

Gaur aurkeztu berri duen liburua (Ibon Egañaren eta Iñaki Aldekoaren laguntzaz) itzuliko ote duen galdetu diote Ur Apalategiri. Zortzi urte eman ondoren hura izkiriatzen, bere eskuz itzultzeko astia ez duela erantzun du. Egoeraz jabetuta (hein batean nik ere pairatzen dudalako), azken orrialdetan topatu dudan pasarte esanguratsu bat itzultzen ausartuko naiz, Saizarbitoriaren literatura ederki deskribatzeaz gain, Apalategirena ere nolabait laburbiltzen duelakoan (dominatzailearen eta menperatuen dialektika hau oso nabarmena da, nire ustez, bere ipuinetan):
Porque la verdadera cuestión, para Saizarbitoria, no es sobre poder disfrutar o no de un lugar bajo el sol, sino sobre la naturaleza del lugar que se nos asigna y sobre la manera de obtenerlo. La vía neomoderna que inaugura no es reducible a la reacción nostálgica de un autor vuelto hacia su propio pasado literario, ni tampoco a la melancolía inherente a los utopistas decepcionados y derrotados; es una manera de afirmar, para el autor periférico en búsqueda de libertad de expresión y autenticidad literaria, que la alteridad literaria no existe, que la idea de una literatura exótica no existe más que en el perverso espíritu de aquellos que necesitan de un Otro para sentirse en el centro del sistema literario mundial o en el igualmente tortuoso de quienes aceptan ponerse la máscara de la alteridad a cambio de un poco de visibilidad y acceso al mercado. La perifericidad existe --el mundo se divide en oprimidos y opresores, el reparto del poder es desigual en el espacio literario-- pero la asociación, tristemente sistemática, entre la noción de exotismo y la de identidad periférica no es más que un intento de naturalizar la relación de dominación. Saizarbitoria vacía de sustancia el exotismo literario al describir el funcionamiento en última instancia banal --hecho de frustraciones, rivalidades, celos, compromisos, traiciones, ridículo y mediocridad, pero también de dignidad, inventiva, deseos, profundidad, inteligencia proprioceptiva y aspiración a lo universal-- de una literatura vasca en vía de desarrollo, a imagen de tantas otras literaturas periféricas. Al practicar una literatura reflexiva, urbana, sofisticada, exigente en lo formal e innovadora (o sea, al apropiarse de las características habituales de la haute littérature producida en las grandes capitales literarias internacionales) al servicio de un punto de vista periférico y sin concesiones, Saizarbitoria juega en la cancha de la comunicación literaria mundializada. 
Ur Apalategi
Ramon Saizarbitoria: l’autre écrivain basque (L’Harmattan, 2014), 233-4

Monday, March 3, 2014

Un poema de Rikardo Arregi Diaz de Heredia-ren poema bat


ZERUAREN KARTOGRAFIA

Eta gauez zeruari begira,
izarren bide sotilak antzeman,
mugimendu geldiezin haietan
denboraren zorabio eztiak
buru-begiak mende hartu arte.

Gero Ewe haurrekin leun kantatu:
Harmonia handia da ortzia,
han ez da galerarik, ez istripurik,
han den orok daki bere bidea.


CARTOGRAFÍA CELESTE

Y por la noche, observando el firmamento,
descubrir las vías sutiles de las estrellas,
hasta que bajo esos movimientos imparables
el dulce extravío del tiempo
conquiste ojos y mente.

Cantar, después, con los niños ewe:
el firmamento es una gran armonía,
no hay en él pérdida ni accidente,
allí, todo cuanto es conoce su camino.


Rikardo Arregi Díaz de Heredia
Kartografia (Alberdania, 1998)
Cartografía (Bassarai, 2000) Trad. Gerardo Markuleta


Sunday, March 2, 2014

Handle with care

Arte guztien erregaia da txaloa, eta erregai guztiek arriskua dute. Txaloen arriskuaz eta beharraz dihardu Harkaitz Canoren azkenak. Liburuari aurkezpen ederra antolatu zioten Edo!koek Iñigo Astiz-ekin batera, ezustekoa eta guzti, eta hortik igaro nintzen, presak jota. Entsegu narratiboa (edo narrazio hausnartzailea, nahi duzun modura) horrek pasadizo, gogoeta eta aipu ugari uztartzen ditu. Badago bat Bukowskiri buruzkoa (poeta, ez taberna), baina hau da gogoan iltzatuta gelditu zaidan pasartea, egiazkoena delakoan-edo:
“Hamabost urterekin, eskolaz aldatu berri, inork ezagutzen ez ninduen lizeo hartan idazlan bat irakurrarazi zidaten lehen egunetan, eta nor nintzen apenas ez zekiten ikaskideek txalo egin zuten. Zergatik naizen idazle galdetzen didatenean, ezagutzen ez ninduten ikaskideek hamabost urterekin jotako txaloari esker dela esaten dut batzuetan. Haiei zor diedala nire bizitzan hartutako bidea. Eta, agian, halaxe da.” (37-38 orr.)
Txaloek idazle bihurtu zuten. Kontuz, beraz, txaloekin. Harkaitzek berak aurkezpenean esan zuen bezala, “kontuz ondo samar egiten duzunarekin; bizitza osoan ez duzu besterik egingo.” Txaloak munduan eragina du, agian guk pentsatu baino eragin handiagoa. Txaloa erregai delako, baita errekonozimendua ere. Handle with care.

Harkaitz Cano
Txalorik ez, arren (Edo!, 2014)

Monday, February 24, 2014

Shiki style

Biografia?
Beste mintzairen suaz
gozatzen zuen.

¿Mi biografía?
Le gustaba el fuego
entre otras lenguas.

Saturday, February 22, 2014

Paisaiaren poetikak #2: Itsasoa eta Hiria

Paisaian bizi gara, belaunaldiz belaunaldi mendeetan zehar eraiki dugun paisaian. Gehienetan baina, arrainari urarekin gerta ohi bezala, ez dugu begiz antzematen; harekin ohitu garelako, paisaia hor egon dagoelako beti eta, aldatzekotan, aldatzen bada ere, astiro aldatzen delako. Baina ez beti. Batzuetan, paisaia albiste bihurtzen da, nabarmendu egiten da. Harrotu egiten da gure begien aurrean, edo gure begiari arrotz zaio. Otsaila hasieran, adibidez, itsasoak berebiziko protagonismoa hartu du Euskal Herriko hainbat tokitan: denboralearen ondorioak, Donostiak edo Bermeok jasandako itsas ekaitza, marea biziek ekarritako olatu handiak, kalteak eta galerak, Lumo izeneko zamaontziaren hondoratzea Angeluko barran...

Hamaika argazki eta bideo ikusi ditugu, baina irudi bakar batek ez du balio mila hitzek baino gehiago; hitzak irudia ulertzen laguntzen baitigu. Euskal Herria itsasoari begira egon da beti, handik zer etorriko, hark zer ekarriko edo kenduko, dela Orioko balea, dela legatz handi batekin ito zen “Txuriko” izeneko txakur hura. Baina nondik egiten diogu so itsasoari? Itsasontziko branka edo popatik, hondartzatik, talaiatik, kaitik... kostaldetik gehienetan.

Kostaldeak eta itsasoak elkarri ematen diote nortasuna; eta gizakiok beti izan dugu begiko kostaldea, hain gustuko ditugun hiriak harengandik hurbil kokatzeko. Baina eraiki dugun kostaldea zerrenda edo hari fin bat da, hauskorra, itsasoaren aurka iraunkortasuna irabazteko ahalegin amaigabean. Hori gogoan eduki dut gure hurrengo poema aukeratzeko orduan, Itsasoaren eta Lehorraren arteko dialektika ederki margotzen baitu. Honako poema hau Kirmen Uribek Zaharregia, txikiegia agian disko-liburuan argitaratu zuen; Jon Kortazar irakasleak eginiko antologia batean aurkitu dut nik, eta izena du “Ez eman hautatzeko”.


Bi mundu ezberdinetako partaide izan, eta biak maite; ezin bien artean hautatu. Sentimendua paisaiatik haratago doa, eta horrek unibertsaltasuna ematen dio poemari, Ondarruko kostaldean ondo errotuta iraun eta, hala ere, tokikoa globalarekin elkartuz. Gure poema-kateari jarraipena emateko asmoz, egileari berari, alegia Kirmen Uriberi eskatu diot izendatu dezala euskal paisaiaren inguruko beste poema garaikide bat.

Bernardo Atxagaren “Herdoilarena” aukeratu du berak, “paisaia urbano bat sartzearren”. Aukera bikaina deritzot nik ere, eta ekarpena eskertu nahi diot Kirmeni. Izan ere, urbanoa da gehienontzat gaur egungo Euskal Herriko paisaia. Euskal hiritarren herena, gutxi gorabehera, Bilbo Handian bizi ei da. Jon Kortazarrek dioen bezala [antologia horren 39. orr.], modernitate ondoko poetek gune gisa aldarrikatzen dute zeinuz betetako hiria, badakitelako hirian bertan eta hiritik bertatik hartuko dituztela norberaren mitologia eraikitzeko istorio eta kultura ugari. Hala gertatzen da Atxagaren poema honetan, Ruper Ordorikak berriro ere lau haize eta paisaietara zabaldua.

1978an Etiopia liburuan argitaratua, “Herdoilarena” izeneko poemak hirurogeita hamarreko hamarkadako Bilbo margotzen du, irudien metaketa edo collagea eginez, metaforaz eta konparaziotaz baliatuta. Poemak dituen tonu emozionala eta trinkotasun bisuala nabarmenak dira hasieratik: “Herdoilaren tristeziarekin batera, / ziutate honen soinekoa udazkenetan lanbroa da”. Natura, patua eta arkitekturaz gain, musika tresnak, ertzeko izakiak, animaliak… poema horrek, Nerbioi itsasadarrak nola, hiriko fauna guztia berarekin darama. Baina ez da uherra edo gris kolorekoa, iluna izan arren garai hartako Bilbo; kolorez bete du Atxagak, sukalde proletarioaren argi urdinxketatik hasi eta kale-garbitzailearen berde biziraino.

Jada lau dira gure paisaien bilduma egiteko bildu ditugun poemak. Beraz, osatzen goaz, poliki-poliki, hainbat poeten Euskal Herriko gida. Gaur itsasoa eta hiria izan ditugu hizpide, baina oraindik ere asko dugu ikusteko, entzuteko eta bizitzeko. Negua laster igaroko delakoan, udaberriko basoen barrena ibilaldia proposatuko dizuegu martxoko atalean.


Friday, February 21, 2014

Sarrionandia > Peruarena

Aste honetan deskubritu dut Mikel Peruarenaren Edan ase arte liburua, eta bere lehenengo poemarekin txundituta geratu naiz. Xabier Mendigurenek esan dit Sarrionandiaren poema baten errekreazio bat dela. Hasieran ez nituen biak lotu, baina gero, "Kiromantzidxe" berriro irakurtzean, konturatu naiz hala dela. Ze joku polita poema bion artean sortzen dena, ariketa majoa da berdintasunak (ahozkotasuna, irakurleari harrera beroa, klaro - karo interjekzioa, gupida sentimendua,…) eta ezberdinasunak bilatzea (euskalkiak, kafea eta tea, borroka literarioa eta bestelakoa). Honatx poemak goza ditzazun. Ozen irakurri eta Durango/Elorrixo/Oñatira eroango zaitu batek, Hernani/Ereñozura besteak.

KIROMANTZIDXE

          Edo nola leitu zion errumaniar buhame batek mutilari eskua

Ekarrixu ona eskumako eskuori
     amen iñok eztotzu ainke eingo ta
onutzatxuau, baña ikumille eees
                               sabaldu eskuuue
ta luzetu atzamarrok
                         es billurtu
beittu eingou sure biximorue
                                            aber
arradxak ondo markaute dekosus
                            ensegida esangotzut
dana lanbrotute ikustot paña
                               estakipa estakipa
au etxate bape gustetan eee
                     or tiro artien saus
itzelezko miñekin ikusten saittut
                  ortxe urriñ orretan
gustau bapez ta bestior kartzelako
                 suluen esaus ba
setan sabix ba gixajuori
          maittasunek danak urriñek
soridxonak danak laburrek
                    lagunek asko
ta asko ildde joooosaus
                  beti burusbera saus ta
ser ein eteosu ba orrenbeste
              sufrikaridxo ereitteko
ta errematerako datosen egunek pe
                 geruau ta txarrauek
igerri esin dduana da
                              segaittik
apur bat alperra baña sentzudune
                             sintzue
jentiek maitte saittu baña larrei
                   sufridu bikosu
arrasoi sakonen bat dekosu suk
                        nunun
baña esineike igerri sein ddan
                         gobernue
bere indder gustidxekin dator
                      seure kontra
polisidxek juesak bankeruek danak
                   seure atzetik
kontuek atara sein ete da ba
                   sure erru larridxori
orraikiño nungotarra sara baña
                 ara ba karo
esara ba euskaldune
       euskeldun jaidxo eskero
esta arritzekue gero
                 suerte eskasas bisitzie
euskeldune saaratarra ixetie
            indidxue ixetie
ero baltza ixetielakue da
   eneuke egon gure seure kolkuen
esaittes geldittu egundo
                  losorruen
deskantzu barik ibili bikosu
                baña esaiesala
egundo arrapau ustekabekuen se edonun
ta edonos akabauko saittue
ondo aittu ostesuuuu
               eta orrenbestegas
kitto nire esatekuek berreun peseta
    baño es ondo merkie eee
kalien dabixen presidxuekas
               konparetan bosu
semapida ba bisitzeko
     dana dala nik soritxarrari
deskuentue eittotzet ta ain
   melankoliko gerau esaittesen
kafe bat atarakotzut
           keie daridxola
kanpoko lanbruartera urtedxeran
                    urdaille sikiera
epela eruen deixun eta kontus ibili
                      ortisier
se ixen be ondo sorue da au
             mundu au bixi gariena.

Joseba Sarrionandia
Hnuy illa nyha majah yahoo (Poemak 1985-1995) (Elkar, 2013)


HARRERA

Hatoz honea politt'oi,
hartuko'zu te goxo bat,
bakit bide luzia, in dezula honeaño,
baño ez da gutxiyo geatze' zaizuna.

Asko eskribittu zula esan diate.
Asko eskribitze'unak gaitza izate'u.
Zerbatte billatu nahi izate'u,
ta arkittu eziña.

Hatoz honea gixajo hoi,
ean te bero hau,
aurrena garratza iruittuko zaizu,
baño geo goxatu ta leunduko'a.

Ta zer da ba billa zabiltzana?
A! klaro,
jakingo bazenu etziñala hola ibilliko.
Hoik nekiak hartu ttutzunak!

Deskantsatu pixka'at,
asko ibilli biharko zu oaindik.
Bidia garratza iruittuko zaizu aurrena,
baño geo goxatu ta leunduko'a.

Mikel Peruarena
Edan ase arte (Kutxa, 2006)