Imago lacus

The picture above was taken by a dear friend, the American poet Debra Kang Dean (please do not use it without permission). I met Debra three years before, when I went to Walden to work with his late husband Brad, a great Thoreau scholar. Once we spent hours tracking this quotation: "Some men go fishing all their lives without ever realizing it's not fish they are after." We concluded that Thoreau never wrote it, but si non è vero...

Saturday, March 31, 2012

Experimentos

En el campus de las letras (perdonen el autobombo) los poetas trabajan en el departamento de I+D+i: investigación, desarrollo e innovación (la última "i" es minúscula porque saber ya sabemos que no hay nada nuevo bajo el sol). Esa dedicación suya a crear, partiendo de la observación y la tradición, objetos lingüísticos para el disfrute propio y ajeno suele pasar desapercibida por casi todo el mundo, salvo otros escritores. Así los novelistas aprovechan los versos buenos para sus títulos (No entres tan deprisa en esa noche oscura, un verso de Dylan Thomas que acabó en una portada de António Lobo Antunes) y los compañeros poetas para arramplar con todo lo que pillemos de valor.

No me quejo, eh. Que la poesía sea la más reciclable de las artes es una gran virtud. Si los poemas son pequeños viajes, uno puede ser la pista de lanzamiento para otro que nos lleve a un destino completamente distinto del anterior. Así avanza la literatura y nosotros con ella. Cuando se enciende el piloto de la reserva del depósito, hasta un poemario breve puede darnos muchos kilómetros extra. Eso es lo que me ha pasado esta semana al leer Baita hondakinak ere, el primer libro de Iñigo Astiz, magníficamente editado por Susa (y disponible entero aquí). Envidiable ya desde la portada, con ese título tan apropiado para nuestros problemas con la gestión de residuos, y una fabulosa portada de Lander Garro a partir de fotos de familia.

Una literatura recibe un enorme empujón cuando, partiendo de lo que hay, se hacen cosas nuevas. No cualquier cosa, sino la clase de cosa nueva que al verla te hace decir “¿cómo no se me ocurrió antes?” El libro de Astiz está lleno de esos momentos, pero me interesa especialmente una serie de experimentos poéticos basados en la sencilla premisa de tomar la declaración de algún poeta y ponerla literalmente en práctica, experimentarla en el propio cuerpo y contar qué pasa. Por ejemplo, el libro comienza con una cita del poema XXI de Alberto Caeiro:

Se eu pudesse trincar a terra toda 
E sentir-lhe um paladar, 
Seria mais feliz um momento... 

y a partir de ahí la voz del poeta se plantea verificar la hipótesis de Caeiro, comprobar si funcionaría en su caso. ¿Morder la tierra nos hace más felices? Vamos a verlo: coge un poco de tierra del huerto y comienza a masticarla “tras apartar las piedrecitas”. El planteamiento no es ingenuo: lo que toma el poeta vasco es “un poco de tierra”, no “la tierra toda” del portugués. Pero ese tomarse la poesía en serio resulta productivo y el gesto, simple pero audaz, no se agota en la ironía, sino que genera nuevo conocimiento: el puñado de tierra trae consigo las palabras “tierra”, “sangre” y “siglos”, y con ellas una reflexión que trasciende al autor y nos habla a todos nosotros, sus vecinos en el mapa, sobre lo que compartimos con él, sobre “este sentirse tan lugar como persona”.

Monday, March 26, 2012

Asmakizuna

Zintzilik jarritako
arropa hartzean
zerbait erori ote zait
ta egin du hegan?
enbor azal puxka bat
igo da airean
ta udaberria bera
sartu zaigu etxean.

Saturday, March 17, 2012

Paddy's Day


Irlanda donde algunos aún recuerdan
Irlanda tan pobre en flores y torres
pero tan rica en músicas y letras

Irlanda donde damas y floristas
se distinguen (según Shaw) no en el trato
Irlanda
            sino en cómo las miras.

Sunday, March 11, 2012

Kit Kat (just having a break)


Drogen gaia erlatiboa da oso. Adibidez: kit kat xume batek, etxean janez gero, asperdura besterik ez du ematen; baina poltsikoan sartu, etxetik atera eta mendi baten tontorreraino oinez igoz gero, jan eta extasia emango dizu.

El de las drogas es asunto asaz relativo. Por ejemplo: comer un simple kit kat en casa no supone más que aburrimiento; pero si lo metes en el bolsillo y caminas con él dos horas hasta la cima de un monte, te llevará al éxtasis.

Saturday, March 3, 2012

El erizo (3)

El erizo no ha muerto. Mientras siga vivo en nuestra tradición literaria, cada escritor que se incorpore a ella entrará en diálogo con él, ya convertido en héroe-mascota y símbolo totémico principal de la lengua vasca. Yo mismo lo he mencionado en mi poema 28 ("lo del erizo fue un accidente"), Ekhiñe Egiguren lo invoca en otro, y quién sabe cuántos más. Y por eso lo he traído aquí: no sólo porque está en mi vida (como algo tan significativo que ha acabado incorporándose a mi "sistema operativo") sino también porque me permite entender la de otros. Los mejores poemas son algo más que palabras o recursos de taller literario: son palabras que hacen cosas, y por eso cada antología es una caja de herramientas, útiles para sentir o entender algo que antes desconocíamos.

Aunque el poeta griego Arquíloco dejo dicho que "muchas cosas sabe la zorra, pero el erizo sabe una sola, y grande", aludiendo a su única estrategia de defensa, el poema de Atxaga contiene muchas lecciones que enseñarnos. Y no me refiero únicamente al contenido de la alegoría, a la moraleja de la fábula, que también, sino a cuestiones de artesanía, al arte de comunicar algo mediante un artefacto lingüístico. El poema tiene una estructura tan clásica como eficaz: planteamiento (las tres primeras estrofas, donde se nos presenta al héroe mediante la repetición de su rutina diaria), nudo (que nos muestra su valor mediante la prudencia que le hace esperar a la noche y el arrojo que le impulsa a "entrar de un solo paso en tu tiempo y el mío"), y el trágico desenlace, resuelto en los dos versos finales.

Pero no por ser claro es prosaico. El poema del erizo es idiosincrásico, completamente personal, y llega a sonar bastante peculiar en momentos: como una vez me dijo Jokin, mi profesor en el euskaltegi, nadie usa la conjunción "ordea" como Atxaga. "Ordea bertan gelditzen da bera ere hosto lehor balitz": cuando al hablar o escribir siento miedo de resultar raro o poco ortodoxo, recuerdo esta manera tan poco natural con la que comienza la cuarta estrofa, y me tranquilizo. (Si Atxaga puede permitirse colocar ese "ordea" al inicio de la frase, aunque yo siempre lo haya oído en la mitad, seguro que mi interlocutor me puede perdonar mis propias rarezas.) Pero no sólo necesitamos eso: tanto como el valor y la calma, nos hace falta flexibilidad, saber adaptarnos a los cambios. Porque si algo puede salvar al erizo es precisamente la capacidad de aprender palabras nuevas.

Friday, March 2, 2012

B plana

This is the video of the Euskararako Alkimia show, courtesy of Alhóndiga Bilbao and Elizabeth Macklin. Actions starts around 5:45. Poetry in Basque/English/Spanish with subtitles (supra). Performers: Elizabeth Macklin, Matxalen Aldaiturriaga, Antonio Casado da Rocha, Rafa Rueda, Petti.

Watch live streaming video from alhondigabio at livestream.com

B PLANA (POESIA EMANALDI BATEAN PARTE HARTZEKO AHOLKUAK)

                                                             Elizabeth Macklin eta Matxalen Aldaiturriagarentzat

Beroketak egiteko joan zaitez IKEAra eta aulki bat erosi
(baina ez behiak jezteko horietakoa)
Barakaldotik igarotzean galde ezazu
B!E!C! modu egokian nola ahoskatu behar den
(Bilbao! Exhibition! Centre!)
bertan jazarrita aulkia osatutakoan
botilatxo bat ur edan ezazu
beste bat
beste bat
bat-bateko akatsa egin
                                    hanka sartu ahalik eta sakonen
                                                                                    ahalik eta lasterren
behar bada hasieran bertan ondo da
baina hasiera baino lehenago bada askoz hobeto
bat esatearren ekiozu irakurtzeari adarra jo baino lehen
(bide batez: adarra jotzen ez natzaizu ari)
bi musikariek gitarrak maitekiro besarkatzen dituzten
bitartean desenkusa zaitez hirugarren kafe hori ez zenuela hartu behar esanez
barrunbea edo
barruko zarata
baretuko zaizu lehenbailehen honela eginez gero ikusiko duzu
begi aurrean nola azalduko zaizun
bere irribarrearen osotasunean
bosgarren ilaran adi-adi dagoen
Beatrice hori.


Thursday, March 1, 2012

El erizo (2): Ser un otro

No soy filólogo ni crítico literario; escribo esto porque soy lector. Cuando lo leo, y también cuando lo rememoro, o cuando lo escucho convertido en canción por Ruper Ordorika, Trikuarena nos pone en la piel del erizo. Como en el famoso “je est un autre” de Rimbaud, la literatura efectúa una metamorfosis, nos permite convertirnos en otra cosa y por un momento uno es otro yo. Gracias al poema revivimos un día en la vida de un bicho, el último, desde que despierta en su nido de hojas secas hasta que muere atropellado por nuestro coche.

Para hacer su magia, el poema emplea varios recursos característicos de la obra de Atxaga: la personalización de animales no humanos, las enumeraciones, el simbolismo, la exaltación de palabras que no suelen ir con mayúscula (Rana, Caracol, Araña, Gusano, Insecto), la narración en tercera persona, las referencias a la antigüedad; el erizo está tan seguro de sus púas “como pudo estarlo un guerrero de su escudo, en Esparta o en Corinto”, y esa comparación dice mucho acerca de su fragilidad, de su valor patético.

Hasta situarnos brutalmente en la estrofa final, el poema se desarrolla en un presente inmemorial, ese tiempo de la naturaleza en el que antiguas leyes prohíben a los erizos ver las águilas, el sol y los cielos azules. Esas simples normas que componen su vida mental han proporcionado a los erizos todo lo necesario para sobrevivir durante milenios. Son animales de pocas palabras. Veintisiete, para ser exactos. Y tal vez sea su precisión, la ausencia de abstracciones o conceptos vagos, lo que ha permitido a este poema admitir tantas interpretaciones y, siendo un otro, ser ya un clásico.